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Fog Computing. Qué es y su relación con el cloud

La tecnología cloud es aún innovadora pero está ya establecida en el mercado desde hace unos años. Un gran número de empresas se están familiarizando con la gestión empresarial a través de la nube. También, los usuarios cada vez entienden mejor en qué consisten las plataformas y las aplicaciones en la nube y las utilizan a diario. En muchas ocasiones esto ocurre sin una real conciencia de la tecnología que se está utilizando, pero cada vez la adopción y el conocimiento en torno a la computación en la nube es mayor. Con respecto a estos avances tecnológicos, hoy vamos a analizar el concepto de Fog Computing, que es otro término informático que busca un símil con palabras meteorológicas y que está relacionado con el cloud.

Fog Computing. ¿Qué es la niebla informática?

Para entender un poco mejor porqué se utilizan este tipo de comparaciones entre la tecnología y la meteorología vamos a repasar porque se usan para definir la computación en la nube. Se empezaron a utilizar por parte de una multinacional líder del sector y al ser bastante acertada terminó por estandarizarse.

El concepto consiste en trasladar la idea de que tanto las nubes como la niebla son en realidad un conjunto de gotas de agua de un tamaño muy reducido. Por tanto, cada una de estas gotas sería los datos, que se acumulan para dar forma a las nubes, que a su vez son la comparación de una tecnología que al estar en Internet, está ‘por encima’ de nosotros.

Depende de la altura a la que se de el fenómeno de aglomeración de gotas de agua, será que se producirán nubes o que veremos niebla. Esto sucede porque la niebla está mucho más cerca del suelo. Por tanto, los nodos ‘niebla’, o el Fog Computing, sería una extensión de la tecnología cloud que trataría de hacer más sencillas las tareas de mediación entre los usuarios y los datos que se encuentran almacenados en la nube. Se usan de manera específica para servir de mediador entre los servidores en la nube y el conocido como Internet de las cosas.

¿Cómo funciona el Fog Computing?

Se podría decir que es un paso intermedio entre nuestros dispositivos y los sistemas de almacenamiento cloud donde están guardados los datos. Gracias a esta tecnología los datos no están puramente guardados en la nube, sino que se encarga de conectar lo que está almacenado en los dispositivos con las infraestructuras de computación cloud.

Esto creo una mayor conectividad y disponibilidad. También es la base de muchos servicios que nos permiten utilizar de manera local aplicaciones en la nube. Debido a la aparición del IoT ‘Internet of things’, traducido al Español como Internet de las cosas, cuando se envían datos se consumen cada vez más recursos. Esto a su vez, se debe a que cada vez hay más dispositivos conectados a la red. Es por ello que la gestión del Bit Data es tan importante y se hace imprescindible a nivel empresarial.

Para minimizar el consumo de recursos que se produce en la utilización de algunos tipos de software se utiliza el Fog Computing. De esta forma se puede tener un intermediario que será el encargo de servir de enlace entre la nube y el conjunto de dispositivos que están conectados a ella.

Las capas del Fog Computing

La infraestructura de computación utiliza en un sistema de Fog Computing para por complementar, como hemos dicho, la tecnología cloud y también incluye otro concepto. Concretamente son tres las capas que podemos estudiar cuando analizamos este tipo de sistema de computación:

  • Capa en la nube. Se trata de la capa que consiste en el grueso del servidor. Será el lugar donde se aprovecha toda la potencia de la tecnología cloud. También donde se configuran y gestionan todas las aplicaciones y herramientas.
  • Capa de niebla. Es la capa intermedia que nos reclama para este artículo de especial atención. Se trata de una serie de servidores que están situados estableciendo un punto de conexión entre los usuarios y sus dispositivos con los datos almacenados en la nube.
  • Capa terrenal o borde. sería el conjunto de todos los equipos y dispositivos que están conectado a la infraestructura de computación y cuyos datos e instrucciones deben ser enviados bien a la capa de niebla, o directamente a la nube.

Es importante destacar que para considerar que un sistema de computación es Fog Computing, debe contar con estos tres elementos. Si no tuviera la capa de niebla, entonces sería un sistema cloud tradicional.

¿Por qué utilizar un sistema de computación en la niebla?

La computación en la niebla es una vuelta de tuerca más sobre el modelo para almacenar y utilizar los datos. En principio se podría decir que la computación cloud ya soluciona todos los problemas que a priori pueden surgir a la hora de tener una oficina en la nube. Realmente así es, lo que ocurre es que en según que casos se puede hacer uso de la Fog Computing para almacenar parte de estos datos de manera local, agilizando los procesos de carga o permitiendo una utilización local para que más tarde esos mismos archivos sean subidos a la nube. Es por tanto un complemento y no una sustitución.

El Internet de las cosas

La computación en la niebla es posible principalmente gracias a los dispositivos inteligentes. Por ello está ligado de una forma muy importante al Internet de las cosas. La intención que se busca a la hora de combinar estas tecnologías es la de dar al usuario sistemas que ofrezcan la mayor optimización posible en cuanto a velocidad de procesamiento de información.

Esta tecnología ofrece también una serie de ventajas muy importantes, aunque no es tampoco recomendable (por su baja utilidad) para según que sistemas enfocados al cloud. Sea como sea, se trata de un paso más allá en el progreso que conecta el mundo digital con el mundo empresarial. En ITILCOM somos expertos en servicios de tecnología para empresas, si quieres si el Fog Computing es recomendable para tu negocio, no dudes en contactar con nosotros.