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¿Qué es el protocolo SIP? Concepto y características
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¿Qué es el protocolo SIP? Concepto y características

El protocolo SIP es un concepto que está vinculado con la telefonía IP. Con la transformación digital de las empresas cada vez es más común que negocios de todo tipo utilicen sistemas de comunicación a través de Internet. La tecnología VoIP es la que ofrece mejores soluciones para profesionalizar la atención telefónica de la empresa. No obstante, todavía existen muchas dudas sobre el funcionamiento de la misma. El gran número de posibilidades que ofrecen los sistemas de comunicación de voz por IP es directamente proporcional a la falta de información que en ocasiones existe sobre ellos. En este artículo vamos a analizar qué es un protocolo SIP, que función tiene en un sistema VoIP, y cuáles son sus principales características.

Como introducción para saberlo todo sobre el protocolo SIP, debemos saber que es propiamente un protocolo. Los protocolos se utilizan en todos los ámbitos de la informática. Consisten en un serie de reglas que establecen como serán las comunicaciones entre dos determinados dispositivos. En Internet existen un gran número de protocolos que trabajan de forma colectiva. Cada uno tiene sus funciones y características propias. Por tanto, como es un tema realmente amplio, nos vamos a centrar en analizar específicamente el protocolo SIP, que es el más usado para la comunicación telefónica por voz a través de Internet.

¿Qué es el protocolo SIP?

El protocolo SIP, cuyas siglas en Español corresponden a ‘Protocolo de inicio (o iniciación) de sesión’ es el método más utilizado en la actualidad para establecer comunicaciones por Voz a través de IP. Este protocolo es muy útil porque permite que se realicen llamadas que incluyan tanto voz como vídeo. Esta tecnología ha supuesto una innovación bastante importante y ha permitido la evolución que hemos vivido en las últimas décadas con respecto a la forma en la que las personas se comunican desde distintas partes del mundo.

De entre las funciones básicas que incluye este protocolo podemos destacar la adaptación del modelo de cliente a servidor de forma transaccional. El SIP es capaz de determinar la ubicación de aquellos usuarios que participan en la llamada. También, establece y administra la sesión entre los usuarios y las peticiones de envío de datos entre ambos.

Origen del protocolo SIP

El protocolo SIP es en realidad el resultado de la mezcla de las funciones propias de otros protocolos. Su creación se basó en el concepto de crear una especie de caja de herramientas. Esto también favorece que se pueda combinar con otros protocolos para mejorar sus características. De hecho, en realidad SIP tiene una función específica, que es la de administrar las sesiones de las llamadas, tanto en su origen, como en su final, o en caso de necesitar de alguna alteración.

¿Cómo funciona el protocolo SIP?

Aunque entre sus funcionalidades se encuentre la conexión entre usuarios y la gestión de las peticiones entre ambos, realmente no se encarga de la transmisión de los datos. Este protocolo tiene una función exclusiva como iniciador y terminador de una determinada comunicación a través de Voz IP.

Para que esto sea posible utiliza las llamadas ‘direcciones SIP’. A su vez, estas direcciones están conectadas con algún otro dispositivo, que bien puede ser físico en el caso de los teléfonos IP tradicionales, o incluso plenamente digital si estamos trabajando con una centralita virtual.

Establecer una comunicación mediante el protocolo SIP es relativamente sencillo puesto que no son necesarios una gran cantidad de equipos ni una infraestructura amplia o cara. Concretamente solo necesitaremos de una línea que utilice este protocolo, la cual debe contratarse previamente. Después, será necesario establecer un software telefónico que sirva como interfaz o programa informático mediante el que el usuario pueda interactuar. También, será necesario, como es lógico, una conexión a Internet para realizar llamadas por IP. Por último solo se necesitará algún dispositivo con el que se puedan realizar la acción de recibir o emitir las llamadas.

Los equipos y dispositivos mediante los que se pueden realizar llamadas utilizando el protocolo SIP son muy variados. Existen teléfonos específicos, tanto fijos como móviles. También es posible, para mayor comodidad, realizar y recibir las llamadas simplemente desde un ordenador que cuente con los sistemas de entrada y salida de voz adecuados, que principalmente serían un micrófono y unos auriculares o altavoces. En caso de querer establecer comunicación por videoconferencia, también será necesario algún dispositivo de captura de vídeo como una webcam.

Codificación en las llamadas VoIP

Como hemos comentado el protocolo SIP solo sirve como punto de inicio y final de la comunicación. Por tanto, como no transporta como tal los datos, necesitamos de otra tecnología que nos brinde esta posibilidad. Por ello también comentábamos lo versátil y adaptable que es este protocolo. Para poder codificar la información antes de que esta sea enviada, será necesario utilizar un ‘códec’.

Los ‘códecs’ se encargan de traducir la señal analógica de voz en una señal digital. Es decir, convierten el sonido que creamos y que contiene un mensaje en un determinado idioma en datos que se pueden transportar fácilmente a través de Internet. Los ‘códecs’ que más se utilizan para esta función son principalmente dos:

  • Por una parte tendríamos el G.711, que es utilizado para emitir voz de manera digital pero sin que sea comprimida. Esto crea un audio de mayor calidad, pero también consume una mayor cantidad de datos en la red.
  • El segundo ‘códec’ más utilizado sería el G.729, que si utiliza la compresión. La finalidad es la de reducir al máximo la cantidad de ancho de banda que se consume cuando se realiza una llamada a costa de perder algo de calidad.

En definitiva, el protocolo SIP es tan importante aunque a priori no tenga una función determinante en la transmisión de datos precisamente porque ha permitido la estandarización del mundo de las comunicaciones por Internet. Al no estar directamente pensado ni ser utilizado para la propia codificación o transmisión de los datos de los usuarios, permite crear un entorno en el que los demás aspectos pueden ser modificados. Si quieres saber más sobre como esta tecnología puede ser de utilidad en tu empresa, rellena nuestro formulario de contacto.